el secreto 1
Secreto 1
El misterio de la vida es real
La vida que conoces es una delgada capa de acontecimientos que cubre
una realidad más profunda.
En ésta, eres parte de cada experiencia que ocurre, ocurrió y
ocurrirá. En la realidad profunda sabes exactamente quién eres y
cuál es tu propósito. No hay confusión ni conflictos con ninguna
persona.
Tu propósito en la vida es fomentar la expansión y crecimiento de la
creación. Cuando te miras,sólo ves amor.
Sin embargo, el misterio de la vida no reside en estas cuestiones
sino en cómo sacarlas a lasuperficie. Si alguien me pidiera una
prueba del misterio de la vida, la más clara sería la enorme
distancia entre la realidad profunda y la vida cotidiana. Desde que
nacemos recibimos constantes señales que sugieren la existencia de
un mundo distinto en nuestro interior. ¿Has experimentado
estos momentos de asombro? Ocurren al escuchar música hermosa o
cuando el esplendor de la naturaleza nos provoca un estremecimiento.
También cuando vemos con el rabillo del ojo algo familiar (la luz
del amanecer, un árbol meciéndose con el viento, el rostro de un ser
querido mientras duerme) y sabemos que en ese instante la vida es
más de lo que parece.
Hemos pasado por alto innumerables señales porque no forman un
mensaje claro. He conocido a un número prodigioso de personas con
experiencias espirituales asombrosas: de niños vieron el
alma de su abuela elevarse al momento de su muerte o seres de luz
durante una fiesta de cumpleaños, viajaron más allá de sus cuerpos
físicos o fueron recibidos tras acudir a la escuela por
un familiar que acababa de morir en un accidente automovilístico.
(Un hombre me contó que había sido un "niño de la burbuja" durante
los primeros diez años de su vida: viajaba en su burbuja sobre
la ciudad y hacia tierras desconocidas. ) Millones de personas -no
exagero, es el testimonio de encuestas públicas- se han visto
cubiertas por una luz blanca iridiscente; o han escuchado una voz
que saben proviene de Dios; o tuvieron guardianes invisibles en su
infancia, amigos secretos que los protegían durante el sueño.
Con el tiempo me di cuenta de que son más las personas que han
tenido estas experiencias (viajes a una realidad separada de ésta
por un tenue velo de incredulidad) que quienes no. Para correr el
velo debes cambiar tus percepciones. Se trata de un cambio personal,
totalmente subjetivo, pero muy real.¿Cómo empezarías a resolver un
misterio que está en todas partes pero que, de alguna manera, no
forma un mensaje articulado? Un gran detective como Sherlock Holmes
partiría de una deducción elemental: algo desconocido quiere darse a
conocer. Un misterio renuente a mostrarse se retiraría cada vez que
nos acercáramos. El misterio de la vida no se comporta así: sus
secretos se revelan inmediatamente si sabes en qué dirección mirar.
Pero, ¿cuál es ésta? La sabiduría del cuerpo es un buen punto de
acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente
invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a
aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se
consideraba que la capacidad de la inteligencia
era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de
inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo.
Ambos se valen de moléculas mensajeras especiales que circulan por
todos los órganos llevando información hacia y desde el cerebro,
pero que también actúan de manera autónoma. El glóbulo
blanco que distingue entre bacterias invasoras y partículas
inofensivas de polen realiza una decisión inteligente pese a que
viaja en el flujo sanguíneo lejos del cerebro.
Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los
intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee
miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba
simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la
insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy
sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan
insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto
digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos:
un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la
muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan
confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente
complicadas. Las células de colon, hígado y estómago también
piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que
llamamos "reacción visceral" es apenas un indicio de la compleja
inteligencia de estos miles de millones de células.
En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una
dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado
en inteligencia durante millones de años. De hecho, su
sabiduría, más antigua que la cortical, puede ser el mejor modelo de
lo único anterior a ella: el cosmos. Quizá el universo también nos
supera en inteligencia.
Adonde quiera que vea, puedo percibir lo que la sabiduría cósmica
intenta. Es muy similar a lo que yo pretendo: crecer, expandir,
crear; la diferencia es que mi cuerpo coopera con el universo mejor
que yo.
Las células no tienen inconveniente en participar en el misterio de
la vida. La suya es una sabiduría de pasión y compromiso totales.
Intentemos relacionar las cualidades de la sabiduría corporal con
las dimensiones ocultas que deseamos descubrir:
La sabiduría que estás viviendo
La inteligencia del cuerpo
1. Tienes un propósito superior.
2. Estás en comunión con la totalidad de la vida.
3. Tu conciencia está siempre abierta al cambio: percibe momento a
momento lo que ocurre en tu
entorno.
4. Aceptas a los demás como tus iguales, sin prejuicios.
5. Afrontas cada momento con creatividad renovada, sin aterrarte a
lo antiguo o lo gastado.
6. Tu ser se mueve al ritmo del universo. Te sientes seguro y
atendido.
7. Tu concepto de eficiencia es dejar que el flujo de la vida te
traiga lo que necesitas. Fuerza,
control y lucha no son tu procedimiento.
8. Sientes conexión con tu origen.
9. Estás comprometido con la generosidad, fuente de toda abundancia.
10. Valoras todos los cambios, incluso el nacimiento y la muerte, en
función de la inmortalidad. Lo que menos cambia es lo más real.
Ninguno de estos temas son aspiraciones espirituales; son hechos
cotidianos en el plano de las células.
Propósito superior:
cada célula del cuerpo acuerda trabajar por el bien del todo; el
bienestar individual es secundario. Si es preciso, morirá para
proteger al cuerpo (lo que ocurre con frecuencia). La vida de
cualquier célula es muchísimo más breve que la nuestra. Las células
de la piel mueren por cientos cada hora, al igual que las
inmunológicas que combaten los microbios invasores. El egoísmo
resulta inconcebible, incluso cuando la supervivencia de las células
está en juego.
Comunión:
cada célula permanece en contacto con todas las demás. Hay células
mensajeras que corren en todas direcciones para notificar a los
puestos avanzados más lejanos cualquier intención o deseo,
por pequeño que sea. Retirarse o negarse a comunicar resulta
inconcebible.
Conciencia:
las células se adaptan a cada momento. Son flexibles para responder
a cada situación. Mantener hábitos rígidos resulta inconcebible.
Aceptación:
las células reconocen que cada una es igualmente importante. Todas
las funciones del cuerpo son interdependientes. Realizarlas de
manera aislada resulta inconcebible.
Creatividad:
aunque cada célula cumple funciones específicas (las células
hepáticas, por ejemplo, realizan 50 tareas distintas), éstas se
combinan de manera creativa. Una persona puede digerir alimentos que
nunca había comido, concebir pensamientos nuevos o bailar de un modo
nunca visto. Aferrarse a conductas anquilosadas resulta inconcebible.
Estar:
las células obedecen al ciclo universal de reposo y actividad.
Aunque este ciclo se manifiesta de distintas formas (niveles
hormonales fluctuantes, presión sanguínea, ritmos digestivos), su
expresión más obvia es el sueño. Sigue siendo un misterio por qué
necesitamos dormir, pero si no lo hacemos sufrimos disfunciones
graves. El futuro del cuerpo se incuba en el silencio de la
inactividad. La actividad obsesiva o la agresividad resultan
inconcebibles.
Eficiencia:
las células operan con la menor cantidad posible de energía. En
general, sólo almacenan tres segundos de alimento y oxígeno dentro
de la pared celular. Confían totalmente en que se les proveerá. El
consumo excesivo de alimento, aire o agua resulta inconcebible.
Conexión:
debido a su herencia genética común, las células saben que, en
esencia, son iguales. El hecho de que las células hepáticas sean
diferentes de las cardiacas, y las musculares de las cerebrales, no
contradice su identidad colectiva, que es inalterable. En el
laboratorio, una célula muscular puede transformarse genéticamente
en célula cardiaca refiriéndola a su origen genérico. Las células
saludables permanecen vinculadas a su origen sin importar cuántas
veces se dividan. Vivir en aislamiento resulta inconcebible.
Dar:
la actividad principal de las células es dar, lo que mantiene la
integridad del resto. El compromiso total con la concesión produce
automáticamente la recepción, la otra mitad de un ciclo natural. El
acopio resulta inconcebible.
Inmortalidad:
las células se reproducen para transmitir a su descendencia, sin
restricciones, su conocimiento, experiencia y talentos. Es una clase
de inmortalidad práctica: someterse a la muerte en el plano
físico, pero vencerla en el no físico. La brecha generacional
resulta inconcebible.
Es lo que mis células han convenido. ¿No es un pacto plenamente
espiritual? La primera cualidad - seguir un propósito superior-
corresponde a los atributos espirituales de renunciación o
desprendimiento; dar es devolver a Dios lo que es de Dios; la
inmortalidad coincide con la creencia en la vida después de la
muerte. Sin embargo, al cuerpo no le conciernen los apelativos
adoptados por la mente. Para él, estas cualidades son simplemente la
manera en que funciona la vida, el resultado de la expresión
biológica de la inteligencia cósmica a lo largo de billones de
años. El misterio de la vida manifestó su potencial pleno con gran
paciencia y cuidado: aun hoy, el acuerdo que mantiene unido mi
cuerpo parece un secreto porque, a juzgar por las apariencias, no
existe. Más de 250 clases de células realizan sus actividades
diarias (las 50 funciones que cumplen las células hepáticas son
exclusivas de ellas y no se superponen a las de las células
musculares, renales, cardiacas o cerebrales) y sería catastrófico
que tan sólo una de ellas se malograra. El misterio de la vida ha
encontrado el modo de expresarse perfectamente por mi conducto.
Relee la lista de cualidades y presta atención a lo señalado
como "inconcebible" : egoísmo, incomunicació n, aislamiento, consumo
excesivo, actividad obsesiva y agresividad. Si nuestras células no
se comportan de este modo, ¿por qué lo hacemos nosotros? ¿Por qué si
la avaricia provoca la destrucción de las células (la avaricia es el
principal pecado de las células cancerígenas) , la consideramos buena
para nosotros? ¿Por qué nuestro consumo desemboca en una epidemia de
obesidad mientras nuestras células reducen el suyo al mínimo? La
conducta que aniquilaría a nuestros cuerpos en un día es la que los
seres humanos hemos adoptado. Hemos traicionado la sabiduría de
nuestro cuerpo y, peor aún, ignorado el modelo de una vida
espiritual perfecta.
Este libro no nació de la idea de que los seres humanos son débiles
o incompetentes en lo espiritual. Nació durante una crisis familiar
que me infundió esperanzas renovadas.
Mi padre murió hace unos años cuando nadie lo esperaba.
Enérgico a sus 81 años, había pasado ese día de enero viendo la
investidura del nuevo presidente estadounidense. Aunque se había
retirado de su prolongada práctica médica como cardiólogo,
seguía activo y había pasado la noche discutiendo casos clínicos con
un grupo de alumnos.
Mi madre dormía en otra habitación debido a su mala salud, y no
escuchó cuando Krishan se fue a la cama. Sin embargo, después de
media noche, ella aún no podía conciliar el sueño y él apareció
en su puerta en ropa de cama apenas una tenue silueta en la
oscuridad- y le dijo que se iba. Mi madre comprendió inmediatamente.
Él le dio un beso y dijo que la amaba. Entonces, volvió en
silencio a su cuarto, donde sólo penetraban los sonidos nocturnos de
los grillos, las aves tropicales y la ciudad de Delhi. Se acostó,
invocó a Dios tres veces y murió.
La confusión reinó en mi familia. Mi hermano menor y yo volamos de
Estados Unidos a India tan pronto como pudimos. Al cabo de unas
horas, luego de vestir el cuerpo de mi padre para el funeral
y esparcir flores de caléndula sobre él, lo bajamos por las
escaleras hacia donde esperaba el cortejo en el cual se mezclaban
lamentaciones de mujeres con cantos sagrados. Poco tiempo después me
encontraba sobre una pila de cenizas en el ghatde incineración, en
la ribera del río, cumpliendo el deber del primogénito: hacer trizas
con un palo los restos del cráneo de su padre para liberarlo
simbólicamente de los lazos con su vida terrenal.]
No pude evitar la idea de que él, la persona a quien más amé en mi
vida y que jamás pensé perder tan pronto, había desaparecido
completamente. Sin embargo, la conciencia tan clara y serena con
la que murió nos evitó los dolores más profundos del duelo. Aunque
sabía que el cuerpo y la personalidad de Krishan Chopra habían
desaparecido, mis emociones no descansarían hasta comprender en todo
detalle en qué se había convertido. El misterio lo había
transformado, y me di cuenta de que yo y todos sufrimos esa
transformació n. El misterio nos mantiene unidos y el misterio nos
dispersa.
En lugar de investigar el misterio de la vida en tanto aspecto
íntimo de nuestro ser, actuamos como si no existiera.
Todos hemos sufrido por esta omisión, y en nuestro horizonte se
perfila aún más sufrimiento, quizá más intenso que el hasta ahora
conocido. Mi padre partió de un mundo hundido en las
profundidades de la oscuridad. Para cuando comience el noticiario de
esta noche habrán surgido problemas en todas partes" como siempre, y
las explicaciones no se acercarán siquiera a la sabiduría de una
sola célula. Muchas personas se desaniman y evitan el desafío de
tanto sufrimiento.
Otras suponen que deben cambiar su situación y buscar algo nuevo -
relación, empleo, religión o maestro- para sentirse vivos de nuevo.
¿Crees que las células de tu cuerpo aceptarían esta lógica
derrotista? Si el lugar en que estás no es suficientemente bueno, el
amor, la salud y Dios permanecerán siempre fuera de tu alcance.
Después de generaciones de vivir en el caos, ¿estamos preparados
para permitir que el misterio nos salve? ¿Hay alguna otra manera?
CAMBIA TU REALIDAD PARA ALBERGAR
EL PRIMER SECRETO
A cada secreto sigue un ejercicio que te permitirá aplicarlo en tu
vida. La lectura incide en el nivel del pensamiento, pero los
niveles del sentimiento y la acción permanecen intactos. Los tres
deben fundirse para que tu realidad personal cambie.
El primer secreto consiste en dejar que la sabiduría del cuerpo
señale el camino. Escribe hoy mismo diez de las cualidades
mencionadas y cómo pondrías en práctica cada una.
Anótalas en una hoja aparte que te guiará durante el día.
Puedes dedicar una jornada a cada cualidad o escribirlas y practicar
todas las que te sean posibles.
El propósito no es que seas "una mejor persona"; no partas de la
idea de que eres débil o incapaz.
La intención es extender la zona de confort de tu cuerpo hacia el
comportamiento y el sentimiento.
Asegúrate de que tus palabras expresen aspiraciones cercanas a tu
corazón, que te hagan sentir tú mismo. Por ejemplo:
Propósito superior.
Estoy aquí para servir. Estoy aquí para inspirar. Estoy aquí para
amar. Estoy aquí para vivir mi verdad.
Comunión.
Mostraré mí aprecio a alguien a quien nunca lo he expresado. Pasaré
por alto la tensión y seré amigable con alguien que me ha ignorado.
Expresaré al menos un sentimiento que me ha hecho sentir culpable o
avergonzado.
Conciencia.
Dedicaré diez minutos a observar y guardar silencio. Me sentaré a
solas con el único fin de sentir mi cuerpo. Si alguien me molesta,
me preguntaré qué hay detrás de mi ira y no dejaré de prestar
atención hasta que desaparezca la incomodidad.
Aceptación.
Dedicaré cinco minutos a pensar en las cualidades de alguien que me
desagrada. Leeré sobre alguna comunidad que considero intolerante e
intentaré ver el mundo a su manera. Me miraré al espejo y me
describiré exactamente como si fuera la madre o el padre perfecto
que me gustaría haber tenido (empezando con la frase: "Para mí eres
hermoso".
Creatividad.
Imaginaré cinco cosas que puedo hacer y que mi familia jamás
esperaría, y realizaré al menos una. Esbozaré una novela basada en
mi vida (todos los sucesos serán verdaderos, pero nadie adivinará
que yo soy el protagonista) . Inventaré algo que el mundo necesita
desesperadamente.
Ser.
Pasaré media hora en un lugar tranquilo, percibiendo únicamente qué
se siente existir. Me recostaré en el pasto y sentiré cómo la tierra
se remueve lánguidamente bajo mí cuerpo. Inhalaré tres veces y
dejaré que el aire salga lo más suavemente posible.
Eficiencia.
Evitaré controlar al menos dos cosas y veré qué sucede. Observaré
una rosa y reflexionaré en la posibilidad de hacer que se abra más
rápida o bellamente de lo que lo hace; luego me preguntaré si
mi vida ha florecido con tal eficiencia. Me acostaré en un lugar
tranquilo cerca del océano o con una grabación de sus sonidos- y
respiraré a su ritmo.
Conexión.
Cuando esté con alguien y mi mirada se desvíe, la dirigiré de nuevo
a sus ojos. Miraré con aprecio a alguien cuya importancia no he
reconocido. Expresaré solidaridad a alguien que la necesita, de
preferencia a un desconocido.
Dar.
Compraré el almuerzo y lo daré a una persona necesitada -o iré a una
cafetería y comeré con ella-. Elogiaré a una persona por una
cualidad de la que se sienta orgullosa. Dedicaré hoy a mis hijos
todo el tiempo que deseen.
Inmortalidad.
Leeré un texto sagrado sobre el alma y la promesa de la vida después
de la muerte. Escribiré cinco cosas por las que quiero ser
recordado. Me sentaré y experimentaré en silencio el lapso entre la
inhalación y la exhalación, sintiendo la eternidad en el momento
presente.
Ejercicio 2:
¿accidente o inteligencia?
Cada uno de los secretos de este libro se refieren a la existencia de una inteligencia invisible que opera bajo la superficie visible de la vida. El misterio de la vida no es la expresión de accidentes
aleatorios sino de una inteligencia omnipresente.
¿Es posible creer en esta inteligencia, o seguiremos aceptando sucesos azarosos y causas fortuitas? Lee los siguientes hechos inexplicados y señala si conocías o no la existencia de esos misterios.
Sí O No Las aves que habitan el desierto cercano al Gran Cañón entierran miles de piñones en lugares muy dispersos al borde del desfiladero. En invierno, cada una encuentra los que enterró, aun bajo una gruesa capa de nieve.
Sí O No Los salmones que nacen en una pequeña corriente que alimenta el Río Columbia, al noroeste del Pacífico, nadan hacia el mar. Luego de varios años de recorrer vastas extensiones del océano, regresan para reproducirse justo al lugar donde nacieron, sin
equivocarse jamás.
Sí O No A niños de distintos países se les leyó un texto en Japonés y se les preguntó si consideraban que habían escuchado palabras sin sentido o un bello poema en este idioma.
Todos los niños japoneses contestaron correctamente pero, de manera significativa, también la mayoría de los de otros países, quienes nunca habían escuchado una palabra de este idioma en sus vidas.
Sí O No Una persona siente el momento exacto en que su gemelo idéntico muere en un accidente a miles de kilómetros de distancia.
Sí O No Las luciérnagas de Indonesia, que se cuentan por millones, son capaces de sincronizar sus destellos en un área de varios kilómetros cuadrados.
Sí O No En África, ciertos árboles podados en exceso pueden avisar a otros situados a kilómetros de distancia que incrementen la cantidad de tanina en sus hojas, sustancia química que las vuelve incomibles para los animales. Estos árboles reciben el mensaje y
modifican su composición química.
Sí O No Gemelos separados al momento de nacer se encuentran años después y descubren que se han casado con mujeres del mismo nombre y en el mismo año, y que tienen el mismo número de hijos.
Sí O No La hembra del albatros vuelve con alimento al lugar de crianza y encuentra a sus polluelos entre cientos de miles de aves idénticas en una playa atestada.
Sí O No Una vez al año, durante la luna llena, millones de cangrejos herradura salen a la playa a aparearse. Todos responden al mismo llamado desde las profundidades del océano donde la luz no llega jamás.
Sí O No Cuando las moléculas de aire hacen vibrar tus tímpanos -de manera similar a un palo que golpea un platillo- escuchas voces que reconoces y palabras que comprendes.
Sí O No Aislados, el sodio y el cloro son venenos mortales. Combinados forman la sal, sustancia fundamental para la vida.
Sí O No Para leer esta frase, varios millones de neuronas de tu corteza cerebral deben formar de manera instantánea una estructura completamente original e inédita.
No hay calificación para este ejercicio, pero tenlo a mano hasta que termines el libro. Entonces reléelo y verifica sí tus creencias cambiaron y puedes explicar estos hechos con base en los
secretos espirituales considerados.

