codigo de etica para guias espirituales
Código de Ética para Guías Espirituales
Traducido de "Code of Ethics for Spiritual Guides"
Traducido por David García
[El preámbulo] Las personas a lo largo han buscado enriquecer sus
vidas y despertar por completo su naturaleza a través de las
prácticas espirituales incluyendo la oración, meditación,
disciplinas de mente y cuerpo, servicio, rituales, liturgia en la
comunidad, días santos y observancia de las sazones, y ritos de
pasaje. "Las prácticas religiosas primarias" son aquéllas
intencionadas, o especialmente probable, a traer unos estados
excepcionales de conciencia como la experiencia directa de lo
divino, de unidad cósmica, o de conocimiento ilimitado.
En cualquier comunidad, hay algunos que sienten el llamado para
ayudar a otros a lo largo de los caminos espirituales, y quiénes son
conocidos como ministros, rabinos, pastores, curanderos, shamans,
sacerdotes, u otros títulos. Nosotros llamamos a tales
personas "guías" : aquéllos con experiencia en alguna práctica,
familiarizados con el territorio, y quiénes actúan para facilitar
las prácticas espirituales de otros. Un guía no tiene la necesidad
de reclamar el conocimiento exclusivo o definitivo del terreno.
Las prácticas espirituales, y las prácticas religiosas especialmente
primarias, llevan sus riesgos. Por consiguiente, cuando un individuo
escoge practicar con la ayuda de un guía, ambos toman
responsabilidades especiales. El Concilio sobre Prácticas
Espirituales propone el siguiente Código de Éticas para aquéllos que
sirven como guías espirituales.
1. [La intención] Los guías espirituales han de practicar y servir
de tal modo que cultiven la prudencia, empatía, y sabiduría.
2. [Sirviendo la Sociedad] Las prácticas Espirituales serán
diseñadas y se dirigirán dé manera que respeten el bien común, con
consideración hacia la seguridad pública, la salud, y el orden.
Porque el conocimiento aumentado adquirido por las prácticas
espirituales puede catalizar el deseo para un cambio personal y
social, los guías usarán un cuidado especial para ayudar a dirigir
las energías de aquéllos que ellos les ministran, así como la suya
propia, de un modo responsable que refleje un amor qué consideren
toda las vidas.
3. [Sirviendo a los Individuos] Los guías Espirituales respetarán y
buscarán conservar la autonomía y dignidad de cada persona. La
participación primaria en cualquier práctica religiosa debe ser
voluntaria y basada en una declaración previa de lo que contiene y
con el consentimiento dado individualmente por cada participante
mientras está en un estado de conciencia lúcido. La declaración
previa contendrá, por lo menos una discusión sobre cualquier
elemento de práctica que podría verse razonablemente como uno que
presenta algunos riesgos físicos o psicológicos. En particular,
deben advertirse a los participantes que la experiencia religiosa
primaria puede ser difícil y dramáticamente transformativa.
Los guías harán las preparaciones razonables para proteger la salud
y la seguridad de cada participante durante las prácticas
espirituales y en los períodos de vulnerabilidad que puedan surgir.
Los límites en las conductas de los participantes y facilitadores
serán hechos claro y convenido de antemano antes de cualquier
sesión. Las costumbres apropiadas de confidencialidad serán
establecidas y se honrarán.
4. [Lo competente] Los guías espirituales ayudarán sólo con las
prácticas que ellos están calificados mediante la experiencia
personal y entrenamiento o educación.
5. [La integridad] Los guías espirituales se esforzarán por ser
conscientes de cómo sus propios sistemas de creencias, valores,
necesidades, y limitaciones afectan su trabajo. Durante las
prácticas primarias religiosas, los participantes pueden estar
especialmente expeditos a sugerencia, manipulación, y explotación;
por consiguiente, los guías deben preciar proteger los participantes
y no permitirle a nadie usar esa vulnerabilidad de manera que le
haga daño a los participantes u otros.
6. [Presencia callada] Para ayudar a salvaguardar contra las
consecuencias dañinas de la ambición de las personas y
organizaciones, las comunidades espirituales usualmente deberían
permitir mejor su crecimiento mediante la atracción en lugar de la
promoción activa.
7. [No por Ganancia] Las prácticas espirituales deberían ser
dirigidas en un espíritu de servicio. Los guías espirituales se
esforzarán por acomodar los participantes sin tener en cuenta su
habilidad para pagar o de hacer donaciones.
8. [La tolerancia] Los guías espirituales practicarán la abertura y
respetarán las personas cuyas creencias aparentemente están en
contradicción con las suyas.
9. [Revisión de adeptos] Cada guía buscará el consejo de otros guías
para ayudar a asegurar lo saludable de su o sus prácticas y ofrecerá
el consejo cuando haya la necesidad.

