| Obesidad y Yoga
La obesidad, uno de los grandes flagelos del nuevo siglo, trae aparejados muchos problemas de salud.
Sea cual fuere el tratamiento a seguir para superarla, la práctica de Yoga se convertirá en el mejor de los aliados. |
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Hablemos de obesidad
La obesidad es la acumulación excesiva de grasa que tiene como consecuencia el aumento del peso del cuerpo.
Sus causas pueden ser:
- Étnicas: Hay razas que tienen mayor tendencia a engordar que otras.
- Hereditarias: Es una de las formas más difíciles de solucionar, ya que suele ser muy rebelde a los distintos tratamientos. Hace poco se descubrió un gen de la obesidad que produciría una hormona que regula el peso, aun que esta investigación está en pañales y poco se sabe al respecto.
- Alimentarias: Generalmente debidas a excesos en la ingesta de alimentos, por una dieta inadecuada o por comer a cualquier hora y mal.
- Metabólicas: Si una persona está obesa, come poco, come bien y en las horas que corresponde, se puede pensar en la existencia de un desorden glandular. Este problema se detecta por medio de un simple análisis de sangre.
- Psicológicas: Muchas veces el estrés, la ansiedad y la angustia provocan que una persona coma más de lo debido o alimentos que generan sobrepeso debido a problemas emocionales.
- Respiración deficiente: Esto puede provocar que el individuo no llegue a quemar de manera eficiente las grasas de los alimentos que ingiere. Otra de las consecuencias de la mala respiración es un estado de tensión constante, ya que una mala oxigenación no permite "aquietar las aguas de la mente".
La obesidad puede aparecer en distintas etapas de la vida:
- En la niñez, son los casos más difíciles de tratar.
- Ante determinados hechos puntuales como el embarazo, la pubertad y la menopausia.
- Ante ciertos episodios detonantes que provocan ansiedad, estrés o angustia.
¿Por qué elegir el Yoga y cuál es la diferencia con otras prácticas?
El Yoga es una técnica gradual que no necesita de grandes esfuerzos y que puede ser practicada por todos y a toda edad (niños, mujeres embarazadas, adultos, tercera edad).
A diferencia de la gimnasia, que actúa sobre los músculos, las articulaciones, la columna vertebral y la circulación sanguínea, en el Yoga se hace hincapié en el sistema nervioso y en el endocrino (pensemos que las glándulas de secreción interna, que tienen aproximadamente el tamaño de un poroto, segregan sustancias fundamentales para el funcionamiento del organismo).
Cuando se realiza una asana se está ejerciendo presión sobre una célula determinada sobre una glándula o sobre un órgano en especial. Al aflojar la postura, vuelve un aporte sanguíneo importante, rico en oxígeno y nutrientes y, como resultado, hay una mejor circulación en la célula y en la glándula y, como consecuencia, un mejor funcionamiento. Esto, en una célula del cerebro, permitirá pensar más lucidamente; en una célula nerviosa, transmitir mejor el impulso nervioso; en una célula del riñón, contribuirá a una mejor filtración.
Asanas que ayudan a combatir esos kilos de más
Las posturas indicadas para los obesos, en su mayoría, son las que masajean la zona abdominal (en donde se concentra en mayor cantidad de tejido adiposo), las que trabajan sobre las glándulas tiroides (su buen o mal funcionamiento está muy relacionado con el sobrepeso) y aquéllas que apuntan a disminuir la ansiedad y el deseo compulsivo de comer.
Algunos ejemplos
- Viparita Karani Mudra - Postura pelviana invertida
Mejora el funcionamiento de la glándula tiroides, lo que ayuda a equilibrar el peso. Da seguridad y autocontrol emocional. Mataji Indra Devi la llama "la postura de la juventud" porque contribuye a recuperar la vitalidad.
- Sarvangasana - Paro sobre los hombros o la vela
Estimula enérgicamente la glándula tiroides, regula el metabolismo, elimina el estreñimiento, purifica la sangre y favorece una buena circulación. Además brinda tranquilidad.
- Matsyasana - El pez
Regula el funcionamiento de las glándulas tiroides, pituitaria, suprarrenales y pineal. Elimina el doble mentón. Tranquiliza y mejora la autoestima.
- Halasana - El arado
Actúa sobre la glándula tiroides. Masajea el abdomen reduciendo la adiposidad. Actúa de forma similar con el hígado y el bazo.
- Bhujanghasana - La cobra
Regula el funcionamiento de las suprarrenales y actúa sobre la tiroides si llevamos la cabeza bien para atrás.
- Shirshana - Parada de cabeza
Disipa los estados de ansiedad, nerviosismo, tensión, fatiga, miedo, falta de energía y vitalidad.
Como en el yoga todas las posturas van acompañadas de la respiración correspondiente, los resultados son inmejorables.
Buena alimentación + práctica yóguica + buenos pensamientos = equilibrio mente, cuerpo, espíritu y obtención del peso óptimo para la salud.
Cómo el Yoga ayuda a superar la escoliosis
Gracias a los avances de la tecnología, hoy se pueden detectar precozmente distintas patologías de la columna vertebral, como la escoliosis, cifosis o lordosis, que pueden tener consecuencias muy serias si no se las trata adecuadamente. El diagnóstico rápido y el tratamiento específico, dentro del cual figura la práctica orientada de Yoga, son herramientas poderosas para enfrentar la dolencia.
A veces son los padres, los educadores o un entrenador quienes notan que en la espaldita de un chico algo no está del todo bien. Si se escucha ese primer llamado de atención y se hace una consulta con un traumatólogo, se habrá dado el primer paso del tratamiento de una deformación de columna que puede mejorarse, e inclusive corregirse, sin necesidad de recurrir a una cirugía.
¿Qué es la escoliosis?
La palabra escoliosis deriva del vocablo griego “skol”, que significa torcedura, vuelta o giro. La columna forma una S, exacta o invertida, desde un lado hacia la parte inferior del lado opuesto de la espalda. Al mismo tiempo, la parte posterior de la columna hace una rotación siguiendo el mismo movimiento, ubicándose en la concavidad que forma la S, lo que hace que se tuerzan las costillas y que ambos lados de la espalda sean desiguales.
Esta enfermedad no sólo deforma la columna y desplaza las costillas, sino que también tuerce los hombros y la cadera, y cambia el centro de gravedad del cuerpo. El síntoma más obvio es el aspecto exterior, pero también son comunes el dolor y las complicaciones cardíacas y pulmonares, debido a la comprensión del corazón y los pulmones.
Diagnóstico y tratamiento
Ante la sospecha de un problema de columna, lo primero que se indica es la realización de una radiografía tomada de pie (no sobre una camilla, ya que la posición acostada puede llegar a disimular una curvatura anómala).
Después, se puede llegar a solicitar una tomografía axial computada, una resonancia magnética o un centellograma.
Cuando la persona que sufre de escoliosis tiene menos de quince años, lo que muchas veces se hace es prescribirle el uso de un corsé y la práctica de ejercicios de gimnasia o de posturas de Yoga recomendados para su problema en particular. Este tratamiento suele dar excelentes resultados.
En los adultos, los pasos a seguir estarán estrechamente relacionados con el grado de avance de la enfermedad.
Lo que se puede afirmar es que, tanto en los chicos como en los mayores, el Yoga es una importantísima ayuda para superar este tipo de malformaciones y desviaciones.
Posturas recomendadas
Dentro de las posturas recomendadas para los casos de escoliosis están la torsión y la relajación, ambas ayudan a mejorar la postura y a relajar los músculos de la espalda; como Ardha Matsyendrasana o Postura de la torsión, Halasana o El Arado, Paschimottasnasana o La Pinza y Janushirshasana o Postura de la cabeza contra la rodilla.
• Ardha Matsyendrasana - Postura de la torsión.
Esta es una de las pocas posturas –que en este caso se realiza sentado sobre una silla– que forman parte de la sesión básica y que hacen girar la columna, ya que la mayor parte de las ásanas flexionan hacia delante y hacia atrás. Pero para que la columna llegue a ser realmente flexible, también es necesario girarla en forma lateral.
Ejecución
Siéntese sobre una silla, con el lado derecho hacia el respaldo y las manos colocadas sobre él. Ubique los pies firmemente sobre el piso; las rodillas y los tobillos juntos. Con una inhalación, estire la columna; en la exhalación, rote suavemente desde el ombligo, elongando las costillas desde la pelvis.
Presione con la mano derecha sobre el respaldo de la silla para lograr más torsión, y con los dedos de la mano izquierda atraiga hacia usted el respaldo enderezando el omóplato izquierdo desde la columna lo más posible.
Continúe respirando en la postura y tuérzase cada vez más con cada exhalación; lentamente, abandone la postura.
Relajación
Finalmente acuéstese y descanse. La relajación es fundamental pues permite al cuerpo, a la mente y al espíritu recibir los beneficios de la práctica de yoga.
Es especialmente buena para quienes sufren de escoliosis, ya que los músculos de sus espaldas están continuamente tensionados para poder soportar una columna despareja.
El Yoga: una valiosa ayuda en el tratamiento de la hipertensión
Aproximadamente seis millones de argentinos sufren de hipertensión, una enfermedad que puede tener graves complicaciones, desde el accidente cerebro-vascular hasta las insuficiencias renal y cardiaca, por citar sólo algunos ejemplos. Como en otras enfermedades, la práctica de Yoga es una gran aliada para controlar el cuadro clínico y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.
¿Cuándo se es hipertenso?
Se considera que una persona es hipertensa cuando, en mediciones realizadas a lo largo del tiempo y en varias ocasiones, los valores de presión arterial superan los 140/90 mm/llg. Distintos estudios demuestran que entre el 25 y el 30% de la población adulta de una comunidad tiene valores elevados de presión arterial.
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Sin embargo sólo la mitad de los individuos hipertensos conoce la situación. La ausencia de síntomas hace que los pacientes ignoren el problema hasta que se produce una complicación.
Adicionalmente, si bien existen numerosas terapias antihipertensivas, se estima que el 50% de las personas que sufren de presión elevada y que conocen su enfermedad no son tratadas de manera conveniente. Los especialistas afirman que sólo una cuarta parte de las personas con hipertensión arterial está debidamente tratada.
En el 90% de los pacientes, el origen de la enfermedad es desconocido. Se cree que hay un gran componente genético. Este tipo de hipertensión se conoce como “primario”, “esencial” o “ideopático”.
La hipertensión llamada “secundaria” afecta al 10% de los pacientes y se produce como consecuencia de enfermedades de riñón, de las glándulas suprarrenales o a partir de la ingesta de ciertos medicamentos como anfetaminas, gotas nasales o esteroides.
Su tratamiento
La hipertensión arterial no se cura, pero sí puede controlarse. Los estudios realizados han demostrado que el paciente hipertenso debe recibir tratamiento de por vida.
En los casos de hipertensión leve es conveniente comenzar a modificar el estilo de vida: realizar mayor actividad física (sumamente importante es la práctica del Yoga), bajar de peso, disminuir el consumo de sal y no fumar. Los pacientes con un grado moderado o severo deben agregar a su vez un adecuado tratamiento farmacológico.
El tratamiento adecuado y constante, permite reducir notablemente la posibilidad de un accidente cerebro-vascular o el infarto de miocardio.
Clase específica para hipertensos y cardíacos
Un tratamiento que, paralelamente a la medicación indicada, tenga en cuenta un régimen alimentario adecuado, la realización de una rutina de caminatas y la practica de clases de Yoga (teniendo muy en cuenta la respiración y la relajación) tiene muchas más probabilidades de éxito en el control de la enfermedad.
En lo que respecta a estos pacientes, dentro de la clase de Yoga, las dos “R” (respiración y relajación) son los pilares fundamentales. A tal punto esto es así que, dentro de la hora su práctica debería abarcar, como mínimo 20 minutos.
En todos estos casos, debemos tener en cuenta al trabajar con la respiración que no se deben hacer retenciones durante su práctica.
Las posturas o asanas indicadas prácticamente pueden realizarlas casi todas, salvo algunas que se adaptaran a sus posibilidades, el objetivo final es que la clase tenga un efecto sedante, que alivien las contracturas y calmen la agitación nerviosa y mental: es muy importante la relajación entre posturas.
Por ejemplo con el Saludo al Sol deberá realizarse con alguna variante, como así también las posturas invertidas y las flexiones posteriores. No se deben practicar fuertes ejercicios abdominales ni las posturas de fuerza y evitar los cambios bruscos de posición.
Es muy importante que el instructor conozca el diagnóstico de su alumno (insistir especialmente en este punto durante la entrevista de admisión con el alumno), así podrá indicarle las posturas, la respiración y la relajación más adecuadas.
Algunas posturas recomendadas:
• Tortuga - Kurmasana
• La Pinza - Paschimottanasana
• Torsión - Matsyendrasana
• El Gato - Bidalasana
• El Puente - Setubandhasana
• Postura para eliminar gases - Pavanamuktasana
• Todas las posturas de equilibrio
El Yoga y la Diabetes
Como se dijo en una reciente Convención de Yoga realizada en Brasil: “Cuando se es diabético, ya se posee dulzura dentro de uno mismo; lo único que hay que hacer es traerla al corazón, porque en la sangre la glucosa es peligrosa”. Y el Yoga es de gran ayuda para llegar a este objetivo.
El valor normal de glucemia está entre 60 y 110mg de glucosa por cada 100ml de sangre. Cuando el valor es mayor a 110mg pero menor a 180mg, se está ante la presencia de diabetes pero sin aparición de glucosuria (cuando existe mucha glucosa en sangre, el exceso es filtrado a través de los riñones y eliminado en la orina). Si el valor supera los 180mg de glucosa, generalmente aparece glucosuria, lo que corresponde a los casos más graves de diabetes.
Esta enfermedad se presenta casi siempre acompañada de los siguientes síntomas:
• Aumento del volumen urinario (poliuria)
• Sed excesiva.
• En algunos casos, pérdida de peso y pérdida de apetito.
Causas
La diabetes se produce, en una gran parte de los casos, debido a un mal funcionamiento del páncreas, órgano encargado de producir la insulina, que es la hormona que regula la concentración de glucosa en sangre. Cuando la cantidad de insulina es insuficiente, el azúcar no puede ingresar a las células y se mantiene en el torrente sanguíneo aumentando su concentración. Esta alteración da origen a las formas de diabetes más graves y a la diabetes juvenil de difícil curación. En estos casos es imprescindible aplicar insulina exógena, que compensa la deficiencia en el organismo.
En el caso de la diabetes simple o grasa, la causa es alimentaria. Suele producirla una alimentación demasiado rica en hidratos de carbono y es acompañada, habitualmente, por un aumento notable de peso.
En la diabetes insípida, la enfermedad no tiene nada que ver con el funcionamiento del páncreas. Se debe a una insuficiencia en la producción de hormona antidiurética de la glándula hipófisis, y puede llevar a la deshidratación del enfermo.
En el caso de la diabetes renal, la causa es un mal funcionamiento de los riñones.
Tratamientos
Para la diabetes simple o grasa, un régimen hipocalórico, complementado con la práctica diaria de Yoga, llevarán a la curación. En los casos de diabetes más graves, los regímenes adecuados y estrictos, la medicación prescripta por el médico y la práctica de Yoga ayudarán a la regularización de los sistemas de glándulas como hipófisis, tiroides, hipotálamo (ya que hay una interrelación en todo el sistema endocrino). La consecuente estimulación del páncreas generará mayor producción de insulina, lo cual puede en algunos casos, hacer que disminuya la cantidad de insulina que es necesario inyectar.
Por otro lado, si recordamos que toda enfermedad es producto de un desequilibrio (aun cuando en la diabetes no puede olvidarse la influencia del factor hereditario), el papel del Yoga en el restablecimiento del equilibrio psicofísico puede ser central, lo que llevará a la consiguiente mejoría del enfermo.
La aplicación de Yoga en el tratamiento de la diabetes comenzó hace más de cuarenta años en distintos Centros de Yogaterapia o Yoga Chikitsa de la India –en particular, en el prestigioso Centro de Investigación y Yogaterapia de Jaipur. Desde 1961 hasta 1984, este Centro recibió a 641 diabéticos a quienes sometió a un tratamiento de una duración promedio de entre 60 a 90 días. El tratamiento consistía en: Práctica diaria de dos horas y media de Yoga Chikitsa - Alimentación estricta y vigilada - Eliminación de toda medicación.
Durante todo este lapso los pacientes estuvieron bajo una estricta vigilancia médica, con seguimientos de laboratorio y con la tecnología más avanzada.
De todos estos enfermos:
• 158 abandonaron el tratamiento
• 309 fueron totalmente curados
• 170 no presentaron grandes variaciones.
Resultados semejantes fueron observados en otros Centros de la India y de otros países, entre ellos la Academia Brasileña de Yoga.
La Yoga-Terapia consta de:
• Limpiezas o Kriyas que habitualmente no se utilizan en Occidente
• Ásanas o posturas
• Ejercicios respiratorios
• Relajación y visualizaciones
• Técnicas como cromoterapia y fitoterapia.
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servido por karen
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