Meditación y Relajación
“MEDITACIÓN Y RELAJACIÓN”
Me gustaría compartir contigo un ejercicio de meditación, que me parece muy bello, y que te permitirá sentirte más cerca de tu ángel. Recuerda que mientras más expandas tus sentidos, encontrarás cosas más bellas en tu relación con tu ángel protector.
Cuando me refiero a expandir más tus sentidos, significa que hagas uso de los dones que Dios te ha regalado para sentirte Uno con su creación.
Muchas personas desarrollan el sentido de poder escuchar en sus meditaciones la voz de su ángel. Otras, pueden visualizar su energía y otras sentir su energía.
Te propongo que realicemos juntos este ejercicio que te ayudará a conectarte con los cuatro reinos de la Creación Divina. Una vez que te hayas familiarizado con la primera cimentación que expuse anteriormente. Prepárate a realizar esta cimentación avanzada.
Espero que te guste.
Ve a tu espacio sagrado. Relaja cada una de las partes de tu cuerpo con los ojos cerrados. Pon atención a tu respiración y visualiza que las raíces se van extendiendo desde tus pies y la base de la columna hacia la Tierra.
Comienza a absorber esa energía y dirígela hacia el plexo base, en la base de la columna. Este chacra es el punto de conexión con la Tierra y el reino mineral.
Ahora imagínate que eres una roca. Eres parte de la Madre Tierra. Pregúntate : ¿Qué clase de roca eres? ¿redonda o lisa? ¿Grande o desigual en su forma? ¿Dónde estás, en la superficie de la tierra o estás bajo tierra?, ¿Qué sientes sobre ti: el calor del sol o gotas de lluvia? ¿perteneces a una playa, a la orilla de un río, estás en un bosque o eres parte de una montaña?. Pregúntate cómo es ser lo que eres, una roca. ¿Eres sólida, te sientes segura de ti misma en esta condición de ser una roca?.
Deja que esta posibilidad de convertirse en parte del reino mineral te invada tu plexo base, llenándote de seguridad. Conéctate con el la Creación.
Ahora lleva la energía de la tierra hacia el plexo sexual, tu segundo chacra. Este chacra es la conexión con el reino vegetal, el sitio donde interactúas con los espíritus de la naturaleza, aquellos que cuidan todas las cosas las cosas que crecen. Ahora concentra toda esta energía en tu plexo sexual. Comienza a sentir tu naturaleza vegetal.
¿Eres una planta, una flor o eres un árbol? Siente el calor del sol sobre tu cuerpo hecho planta. Siente el viento, siente la lluvia, siente la llegada de cada estación sobre ti.
Eres fértil y fuerte.
Ahora la energía llévala a tu tercer chacra, el plexo solar, el centro del poder y tu contacto con el reino animal. Comienza a sentir esta energía que recorre tu plexo. Pregúntate ¿Qué animal eres? ¿Eres grande, pequeño, manso o tal vez salvaje? ¿Eres un ser que pertenece al agua, a la tierra o al cielo? ¿Qué dice tu animal sobre ti mismo? Pregúntale y recobrarás tu sabiduría animal.
Ahora dirige y comienza a sentir esta energía que se establece en tu plexo cardíaco, el corazón, el centro del amor incondicional a ti mismo y a tus semejantes. Comienza a explorar tus sentimientos. ¿Qué sientes por ti mismo? ¿Qué sientes por la humanidad? ¿Puedes comenzar a sentir amor incondicional? Busca dentro de ti, tu esencia, enfréntate con tus fragilidades, deléitate con tus sueños por cumplir, acepta que alguna vez te has equivocado y perdónate. Recuerda a todas las personas que pasaron por tu vida, a aquellos que amaste y a todos los que te han amado.
Deja que esta energía llegue e inunde el Timo, el centro de conexión con la humanidad y un recinto de paz. Siéntete UNO con la humanidad, experimenta el poder del amor universal. Eres parte de todo eso, y te pones en contacto íntimo con las necesidades más profundas de tus hermanos, con su dolor, con sus alegría y logros.
Ahora dirige esta energía al plexo de la garganta, el lugar donde te conectas con tu ángel. Relaja tus mandíbulas y abre tus oídos. Visualiza un triángulo invertido que conecta a tu garganta con tus oídos y llena ese triángulo de la energía de la Madre Tierra. Saluda a tus ángeles, siéntelos, háblales. Cuando te contesten podrán hacerlo de diversas maneras, a través de imágenes, de dulces sonidos, o quizás sientas que te invaden sentimientos que te regocijan el alma. Agradece a tu ángel que se haya acercado a ti.
Dirige esta energía al Tercer Ojo. Este recinto tan espiritual es el lugar donde te conectaras con el reino de los arcángeles. Pídeles que te llenen de su amor y su poder amoroso y que esta energía recubra todo tu cuerpo. Prepárate, ¿Nunca has sentido la suave melodía que acompaña la llegada de un arcángel?. Es bellísima!.
Deja tu corazón abierto para recibir y escuchar lo que los arcángeles tiene preparado para ti.
Ahora lleva esta energía al chacra de la corona, el asiento de la Divinidad que reside en ti. Eres parte de Dios. Estas recibiendo el poder y el amor de tu Yo Superior. Piensa y recuerda el porqué estás aquí, ¿Cuál es tu misión en esta vida?.
Tus fibras se extienden hacia el Universo Divino, y de este modo te conectas con toda lo que Dios ha creado en el Universo para ti. Estrellas, galaxias, nebulosas, soles. Aspira su energía y deja que cada una de estas fibras llenas de la energía del Universo recorrer cada uno de tus chacras. Esta Luz es la bendición del Señor en tu vida. Siente como bendice lo que hay en ti, tu arcángel interior, tu ángel protector, tu yo humanitario y el yo que AMA, el yo animal, el vegetal, el yo mineral. Tú eres eso, tú eres creación divina y eres Uno con la creación porque ya no existen barreras entre tú y el Universo porque has experimentado todos sus reinos.
Cuando hayas terminado de experimentar esta sensación de plenitud y de regocijo, comienza a mover lentamente tus piernas, tus dedos de las manos. Siente tu cuerpo.
Abre tus ojos y tómate todo el tiempo para conectarte con el lugar donde estas
Anota todo lo que has experimentado. Ponle fecha a tus escritos.
Cuando necesites sentirte estable y fuerte, recuerda lo que experimentaste siendo roca. Cuando quieras sentirte con más fuerzas, recuerda tu experiencia como animal.
Debes tener en cuenta que a medida que te familiarices con esta meditación, tu experiencia se irá enriqueciendo, y podrás ver que las imágenes y sensaciones van cambiando. Eres tú el que permanente cambia. Acepta todo lo que venga como imágenes mentales.


maria celeste dijo
HOLA ME ENCANTO LA PAGINA.Quisiera saber mi hijo se llama Zadquiel, conozco poco de ese arcangel,agradeceria informacion.gracias
1 Junio 2006 | 11:55 PM