Amor, Capricho y Silencio

El amor es....
El capricho es....
El amor es paciente y da tiempo a la relación para que crezca.
El capricho es impaciente, imprudente, impulsivo e irrazonable.
El amor se controla a sí mismo y desea lo mejor para el otro.
El capricho es obstinado y exige que se hagan las cosas a su manera.
El amor se centra en la persona y en su carácter, y no sólo en sus
rasgos exteriores.
El capricho se basa sobre expectativas y condiciones idealistas, no
reales, y egoístas.
El amor no puede separarse de Aquél que es amor. Por eso va junto
con la religión, a la que da significado, y ésta pone propósito en
el amor.
El capricho se enreda con las sensaciones del momento y con
frecuencia aleja a Dios.
El amor se edifica en la aceptación de sí mismo y supone lo mejor en
el otro mediante una confianza implícita.
El capricho con frecuencia está inseguro de sí mismo, lo que le pone
celoso y hace posesivo del otro. Esto se manifiesta en peleas
constantes.
El amor se construye sobre la amistad. Si se rompe la relación, cada
uno queda mejor por haberse conocido.
El capricho tiene una base insegura, y deja cicatrices y recuerdos
dolorosos.
El amor es veraz y se caracteriza por una comunicación sincera y
honrada.
El capricho es falso, porque teme compartir su verdadero yo y ser
rechazado.
El amor es fiel a los valores personales, aunque arriesgue la
terminación de la relación.
El capricho puede cometer acciones objetables por temor a perder al
otro.
El amor soporta los altibajos de la vida, porque sabe que los
sentimientos y las circunstancias no alteran el compromiso de amar.
EL capricho crea nerviosismo en la amistad.
El amor mejora la calidad de una persona.
El capricho y sus traumas consumen la energía, lo que hace sufrir
los estudios, el trabajo y la amistad. Sufre la calidad de la
persona.
El amor mejora la confianza en sí mismo.
El capricho tiende a engendrar dependencia y sentimientos
inadecuados acerca de sí mismo.
El amor crece con el tiempo y perdura a pesar de la separación.
El capricho se debilita con el tiempo y la separación.
El silencio es...
La capacidad de pensar sin cabeza,
La capacidad de volar sin alas,
La capacidad de caminar sin pies,
La capacidad de observar sin perturbar,
La capacidad de escuchar sin interrumpir,
La capacidad de palpar sin crear incomodidad,
La capacidad de disfrutar la flor sin robarle su aroma
y sobre todo la capacidad de entrar en ti y ver tu
realidad.
La verdad de Dios solo se puede conocer en absoluto silencio. No
solo el silencio de afuera es necesario, pero también el silencio
interior.
Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está
abierta para conocer la realidad que te anima a vivir.
Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad. Sin el
silencio tu alma no tiene claridad, no tiene luz.
Solo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo
esto y sobre todo el estar vivo….


beraya dijo
hola narcy
3 Enero 2006 | 09:01 PM