Empresarios microbuseros afrontarían millonarias pérdidas

La primera etapa del plan Transantiago ya es un hecho y el sábado 22 de octubre marcó el inicio de este sistema que promete modernizar y revolucionar el transporte público de Santiago. Sin embargo, no todos están felices con este panorama, puesto que son muchos los empresarios microbuseros que dentro de un año como máximo, se quedarán sin sus negocios y fuentes de trabajo.

A partir del 22 de octubre, más de 1.200 buses nuevos transitaron durante esta primera etapa junto a los más de 6.400 buses amarillos que hoy circulan por Santiago. La mayoría de ellos en el transcurso de un año irán desapareciendo de las calles capitalinas. En las etapas siguientes se implementará el resto de la flota que considera 1.850 buses nuevos y sólo 2.800 de los actuales.

Ante este panorama es que Invertia.cl conversó con los empresarios microbuseros que están viendo de manera impotente cómo su negocio va a ir quedando a un lado. Son más de 4 mil microbuses que en el plazo de un año dejarán de circular, y sus dueños denotan angustia al no tener donde reubicarlos y con un alto porcentaje de pérdida en la tasación de los mismos.

Vehículos del año 93 y 94 que están tasados en alrededor de 9 millones de pesos, han reducido su valor en un 70% aproximadamente. O como plantea el empresario microbusero Juan Carlos Meza, dueño de 11 máquinas y dedicado a esto desde hace 14 años. "Tengo micros del año 94, 98, 2000, 2002 y 2005. Imagínese que las del 98 valen alrededor de 22 millones de pesos y hoy nadie me ofrece ni paga nada por ellas. Tengo dos del 2005 que cuestan 60 millones, y voy a tener que negociar los créditos con las que las estoy pagando, porque no me las aceptaron para trabajarlas en el Transantiago".

Enrique Kittsteiner, representante de los pequeños empresarios asociados al transporte, manifestó que "entre la entrada en vigencia del Transantiago y el 22 de octubre de 2006, más de 4.000 buses saldrán de circulación, afectando a tres mil empresarios que se van a quedar con material rodante que va a tener valor cero, ya que ni siquiera tendrán aplicación en regiones".

Por el lado opuesto, las empresas dueñas de los nuevos buses y encargadas de llevar adelante la implementación del plan de modernización de transporte colectivo, tienen todas las expectativas puestas en el próximo sábado. Así lo especificó Alsacia y Express de Santiago, quienes aportarán con una flota de 1.000 nuevos buses.

Para ellos, la virtud del Transantiago es la empresarización del servicio, justamente lo que causó la debacle de los propietarios más pequeños. En Alsacia y Express, sostuvieron que "a partir del pasado 22 de octubre, se producirá el cambio más importante y profundo que provoca el Plan Transantiago: la empresarización del servicio. A partir de este sábado pasado, habrá sólo 10 empresas operando los 8 mil buses de esta ciudad, organizaciones con estándares de operación modernos, exigibles, identificables y fiscalizables".

En tanto, los empresarios de la locomoción colectiva afectados, lanzan sus dardos contra el Gobierno. Así lo deja de manifiesto Edgardo Rivera, quien tiene 14 microbuses y expresó que "las autoridades en este país son autistas, no escucharon nuestras soluciones y propuestas. Están solamente preocupados de las empresas grandes, y a los Pymes no nos escuchan".

EL ROL DEL GOBIERNO SEGÚN LOS AFECTADOS

Disconformidad frente a las autoridades se desprende del sector de empresarios microbuseros más afectado con la implementación del Transantiago. Ya el pasado miércoles 19 de octubre convocaron a un paro que no fue todo lo efectivo que esperaban y que no logró un alto porcentaje de adherencia. El motivo de dicho movimiento fue según ellos, la poca información que han recibido ante el inminente comienzo del plan.

Por un lado se alega el que no exista ningún tipo de subsidio para quienes estén endeudados pagando máquinas que no podrán seguir siendo utilizadas. Por otra parte, se reclama poca interacción e interés de parte de las autoridades por plantear soluciones compartidas con los afectados. Otro dato no menor, hace referencia a que son alrededor de 100 mil personas las que quedarán cesantes una vez retirados los buses de circulación.

El empresario microbusero Edgardo Rivera es duro y directo en señalar que "las autoridades en este país son autistas. Propusimos soluciones al Gobierno en donde demostramos que todas las transformaciones al sistema actual se podrían haber hecho con las Pymes del transporte, pero no escucharon y ya está todo decidido".

Quien también dispara contra el gobierno en esta materia es Juan Carlos Meza, dueño de 11 máquinas y quien enumera distintos hechos que lo hacen aseverar una poca claridad de parte de las autoridades frente al gremio de la locomoción colectiva. Él asegura sentirse "discriminado y un chileno de tercera categoría" debido a los sucesos que ha tenido que enfrentar por la llegada del Transantiago.

"Estoy angustiado por la actitud del Gobierno. Lo que están haciendo hoy lo podríamos haber hecho nosotros pero las autoridades nunca se comunicaron con quienes tenemos máquinas. Trabajé desde 1991 por Avenida Pajaritos y nunca me arreglaron la calle. Ahora se las arreglaron a los del Transantiago. He comprado seis tipos de máquina distinta porque las autoridades así lo han pedido. Siempre están cambiando de opinión", señaló.

Meza agregó que "nos hicieron gastar entre cuatro y cinco millones de pesos por máquina para instalarle el cobrador y nunca los ocupamos, no funcionaron y ni siquiera nos indemnizaron. Hace unos años, las máquinas traían extintores que según las autoridades no servían, por lo que nos hicieron comprar unos nuevos que hace seis años atrás valían 60 mil pesos. Solamente una persona los vendía y después de tres años los extintores ya no servían y tuvimos que volver a los originales. Esas son solamente algunas cosas. Nunca ha habido un orden para llevar a cabo las relaciones y progresos con nuestro gremio".

Por último, una empresaria y ex dirigente gremial de la locomoción colectiva que no quiso develar su nombre, sostuvo que "yo tuve que vender parte de mis máquinas debido a que desde hace tiempo que esto se veía venir. Acá el problema es que nos cerraron todas las puertas y el Gobierno tiene una actitud anti Pyme. Yo soy una clienta de alto riesgo para los bancos por ser pequeña empresaria, entonces una se ve obligada a endeudarse en cualquier parte para obtener plata y mantener sus máquinas circulando y en vigencia. Hoy tengo deudas millonarias y me queda una sola máquina de la cual quiero deshacerme, ya que este negocio no da para más".

Según estimaciones de Armando Huerta, dirigente de la Federación Nacional de Buses y Taxibuses, las pérdidas que enfrentarán los tres mil empresarios que operan en el sector por el retiro de los buses serán de US$150 millones. Muchos de los dueños de microbuses tienen créditos con entidades financieras y están pagando sus máquinas, las que una vez fuera de circulación no tienen destino.

Las regiones están copadas de microbuses y "liebres" con 20 años de antigüedad y más baratas en mantención. Una posible exportación a países vecinos es tarea casi imposible de concretar para los dueños, y por otra parte, no existe un subsidio gubernamental que ayude a paliar las pérdidas económicas.

Con dicho escenario, Edgardo Rivera, empresario microbusero dueño de 14 máquinas amarillas, sostuvo que "las empresas que nos licitaron, van a hacer uso de nuestros buses por un año como máximo. Pero esto es un abuso. Cada empresa nos cobra un royalty de entre $120.000 o $200.000 que queda para ellos. Hay buses que solamente son por tres meses y después no sabemos que vamos a hacer con las máquinas, no hay a quien ni donde venderlas".

Por su parte Juan Carlos Meza, propietario de 11 máquinas dice sentirse perjudicado y discriminado. "Trabajaré por un año con nueve de mis buses para Alsacia. Estuve pensando llevarlos a regiones después, pero fui a Talca y otras partes cercanas y está todo saturado. Acá se habla que las máquinas amarillas son de inferior tecnología y es mentira, son iguales. Lo que cambia es el color por fuera y que las nuevas son un poco más grandes", apuntó.

Meza agrega un dato extra al contar el desuso en el que tendrá dos máquinas año 2005. "Tengo dos microbuses nuevos trabajando del año 2005. Tienen muy poco uso y el Transantiago me dice hace unos días que no voy a poder utilizarlos porque tienen que estar a nombre de la concesionaria del Transantiago. Ahora estoy renegociando los créditos para ver como salgo de eso", señaló el microbusero.

Enrique Kittsteiner, representante de los pequeños empresarios asociados al transporte sostuvo que "las bases del Transantiago no establecen ningún sistema de subsidio para el pequeño empresario, nos vamos a quedar con máquinas que no tienen valor, no sabremos que hacer con ellas, ni tendremos donde colocarlas. En segundo lugar vamos a quedar tremendamente endeudados. Por lo tanto, en octubre de 2006, nos quedaremos sin buses y además endeudados por 12, 24 o 36 meses".

EL LADO OPUESTO: ALSACIA Y EXPRESS

Con la implementación de Transantiago, también está la cara más feliz del plan, compuesta por las 10 empresas que se adjudicaron la licitación para abastecer con los nuevos buses y con el mantenimiento de los mismos.

Las principales en este ámbito son Alsacia y Express Santiago, las cuales en conferencia de prensa anunciaron que ambas compañías comenzarán a prestar servicio con una flota de 1.000 buses nuevos cubriendo 49 líneas y con 11 terminales.

Las estaciones estarán distribuidas estratégicamente en las comunas de Puente Alto, La Pintana, San Bernardo, Maipú, Cerrillos, Peñalolén, Pudahuel, Renca, Quilicura y Huechuraba (comuna donde habrán dos terminales).

Alsacia y Express adecuarán la cantidad de buses de acuerdo a la demanda. En el fin de semana, durante la noche, circularán 100 buses nuevos y en el día lo harán 500. El día lunes 24 de octubre, a partir de las 05:30 horas y hasta las 09:00 horas, irán saliendo a las calles, de manera paulatina, el total de 1.000 buses.

Las empresas mencionaron a través de un comunicado que en esta primera etapa, los recorridos y los paraderos continuarán siendo los mismos que la gente conoce, al igual que la tarifa y la forma de pago. A partir de este 22 de octubre, según las compañías, se producirá el cambio más importante y profundo que provoca el Plan Transantiago: la empresarización del servicio.

Y es que a partir del sábado pasado sólo 10 empresas están operando los 8 mil buses de esta ciudad. Alsacia operará el troncal 1 (Departamental, Las Rejas, Dorsal, La Florida, Los Leones, Pedro de Valdivia, Camino a Rinconada, 5 de abril, Teniente Cruz y Pedro Aguirre Cerda), mientras que Express de Santiago se hará cargo del troncal 4 (Alameda, Pedro Aguirre Cerda, Pajaritos, Providencia, Apoquindo, Las Condes, Vitacura, Irarrázaval y San Pablo).

El negocio publicitario tras el Transantiago

Cuando la operatividad del plan Transantiago continúa siendo puesta en duda por los usuarios de la locomoción colectiva, y sigue como el principal punto de debate y desencuentro, ha llamado la atención que muchos de los nuevos buses comenzaron a circular desde el inicio con publicidad tanto exterior como interior. Y es que ahí se está jugando el otro gran negocio del plan: el de la publicidad.

La comercialización del avisaje para Alsacia y Express de Santiago y Subus se la adjudicó mediante licitación, la empresa de publicidad Heres, cuyo concurso se realizó 15 días antes de la puesta en marcha del Transantiago. Para que lo nuevos buses de estas empresas -que circulan por los troncales 1 (Departamental), 2 (Santa Rosa) y 4 (Alameda)- salieran a la calle con la publicidad desde el primer día, se instaló en solo 24 horas el anuncio de la zona lateral derecha de los microbuses.

Enfrentados a este escenario es que Invertia.cl decidió conversar con los protagonistas de este negocio que adorna los nuevos buses del plan Transantiago y que generará importantes excedentes a las empresas operadoras de transporte.

El negocio fue perfecto para las empresas de transporte que llegaron a acuerdo con Heres, puesto que por conceptos de publicidad debieran captar ganancias por alrededor de US$10 millones al año. De acuerdo a lo manifestado por Alejandro Gormáz, gerente general de Heres, "ha existido un enorme interés, ya que los nuevos buses son ocupados por mucha gente a diario. Los buses transportan aproximadamente 2 millones de pasajeros diarios quienes serían los contactos de la publicidad interior, y exteriormente captan aproximadamente 4 millones de contactos diariamente".

En principio, solamente se permitiría el avisaje en el lado exterior derecho de los nuevos microbuses, desestimándose la luneta (vidrio trasero) y el interior de las máquinas. Sin embargo, luego de negociaciones, se accedió a otorgar los tres espacios ya mencionados.

Al respecto, Marcelo Salinas, gerente de operaciones de Redbus, manifestó que "históricamente siempre tuvimos un contrato de publicidad en luneta y laterales. Ahora la luneta fue muy discutida por un tema de visibilidad y seguridad, sin embargo eso es lo que más se vende. Hay que considerar que con la gente de pie, el vidrio de atrás es muy poco lo que se ocupa, y además, ubicar publicidad ahí sirve para dar sombra a los pasajeros que se sientan en el último asiento".

Aunque Heres ya se adjudicó el avisaje en las tres empresas más grandes del Transantiago, todavía se está negociando con el resto de manera independiente, y de acuerdo a lo señalado por Salinas, en esta lucha también participan las agencias Tabach y Salas y Clear Channel.

En cuanto al uso interno de publicidad, ésta consiste en un banner superior en el sector derecho de los microbuses, el cual tiene una medida de 30 cms. aproximadamente. Sin embargo, de acuerdo a lo expresado por Roberto Zúñiga, subgerente de finanzas de la empresa operadora de transporte STP Santiago, "este es un espacio parecido a los que usa el metro en su interior pero que no ha sido muy demandado, ya que no se ve mucho y no es atractivo para la marcas".