hoy publicare este articulo relatado de una amiga muy especial para mi que esta sufriendo esta situación
Esta es la historia de mi hermano que aparecerá con el seudónimo de Simón
Bueno hablare de la adicción a las drogas de mi hermano Simón la cuál empieza cuando nos vinimos a vivir a la Comuna de Alto Hospicio en el año 1994, yo tenia 11 años y mi hermano tenia 13, el había sido un niño rebelde ya que le toco vivir una infancia en hogares y centro abierto junto a mi otro hermano mayor, que Simón siempre le mantenía envidia aunque eran muy unidos, mi mama no los podía cuidar ya que ella tenia que trabajar para poder mantenerlos, el siempre se destacaba por ser muy buen alumno, saco los primeros lugares por notas en los hogares, pero así también como era muy rebelde y se arrancaba de ellos porque el quería estar con mi mama. Mi mama los trataba de dar lo que mas podía, para ella fue difícil enfrentarse al mundo con 3 niños y sola en la cuidad de Iquique, por varios problemas (arriendar en distintos lugares, problemas económicos, etc.) Mi mama reaccionaba muy mal ante nosotros que éramos traviesos y los golpeaba, eso a Simón mas rebelde lo hacia. Hasta que nació mi 4º hermano en el año 1994 y los salió por fin la casa propia en Alto Hospicio, y llegamos a vivir ahí, era un barrio tranquilo donde muy luego los hicimos de amigos y mis hermanos tomaron mucha libertad. Fue en ese momento empezaron los problemas de droga.
Un día llego mi hermano Simón a la casa tipo 6:00 de la tarde, muy distraído y mi mama al notarlo así lo reviso, tal fue la sorpresa que los llevamos al descubrir que su buzo nuevo estaba lleno de neoplen, lo había aspirado y ahí empezó el a consumir drogas. Tratamos de hablar con el y explicarle pero nada resulto, cada día mas rebelde se ponía, empezó a faltar a clases , lo expulsaron de varios colegios, incluso llego a ser matriculado en un colegio particular pero el vicio parece que en ese momento fue mas fuerte, mi madre hacia un gran esfuerzo para tenerlo ahí, pero al tiempo los dimos cuenta que no asistía a clases y que lo habían expulsado nuevamente.
Así empezó nuestra lucha día a día, pero nada resultó, tal fue su vicio que nos empezamos a dar cuenta que en la casa se empezaban a desaparecer cosas como “hornos, licuadora, dinero, batidora, radios, etc.” Y sus amistades habían cambiado por personas pandilleras, no llegaba en las noches y estaba muy rebelde y atrevido con todos en la casa. Así también que conoció a su único y gran amor de la cual hasta el día de hoy sigue enamorado, pero la niña era de su mismo ambiente así que en vez de ayudarlo con nuestra lucha para que saliera de las drogas, seguía ahí mismo.
Esta persona quedo embaraza, lo cual nosotros empezamos que iba asumir su paternidad y cambiaria pero nada, todo los esfuerzos eran en vano, ya estábamos agotada de vivir así, andar con las cosas guardada bajo 7 llaves para que no las robara, verlo como cada día se estaba consumiendo en un mundo tan pérfido y malo que a lo único que lo conducía era liquidar su vida de a poco. Hasta que un día reacciono y nos pidió ayuda, tal fue la alegría de nosotros que movimos todos nuestros contactos para que se internara en un centro de rehabilitación del hogar de Cristo en la Tirana. Hicimos todo los que nos decían, asistíamos a las terapias familiares, lo visitábamos los días domingos, era un gran esfuerzo para todos, pero valía la pena para nosotros con tal que saliera de ese mundo tan dañino como lo son las drogas, pero poco los duro la felicidad al darnos cuenta un día que se había arrancado del centro de rehabilitación y ahí todo nuestras ilusiones se derrumbaron, nos dimos cuenta que su adicción por las drogas cada día era mas frecuente ya no fumaba solamente la tal conocida marihuana sino ahora era pasta base y eso mas los preocupo, hasta que empezó a entrar y salir de los centros de rehabilitación cada vez que el nos solicitaba ayuda nosotros la acogíamos con la esperanza que iba a resultar y saldría de su infierno, pero no fue así. Incluso varias veces llegaban Carabineros a la casa o lo llamaban para que lo fuéramos a retirar de la comisaría para el era una gracia para nosotros una vergüenza.
Hasta que un día sucedió lo que no queríamos que sucediera, cayo a la cárcel por robo y tenia que cumplir condena. Para nosotros ya era el fin y estábamos destruidas pero ahí seguíamos con el acompañándolo, con la esperanza que esto le serviría de escarmiento y cuando saliera no iba a volver a caer en la droga, pero no fue así, la cárcel para el fue como una escuela porque salió hecho aun mas un delincuente.
Decidimos cambiarlos de casa a un sector denominado Autoconstrucción, pensando que cambiándolo de lugar iba a poder recapacitar pero nada, siguió robándolos a nosotros y otras casas del sector, a pesar de todo lo acogíamos en la casa cuando llegaba a pedirlo socorro, su vida se volvió “llegar a la casa entre las 6 a 8 de la mañana, luego comer todo lo que pillara en la cocina y el refrigerador y después dormir todo el día hasta las 6 de la tarde que se iba con sus amistades a consumir toda la noche, para nosotros era un infierno vivir así, verlo como se destruía cada día y nosotros intentábamos todo para sacarlo de ese mundo pero nos era imposible, parecía que entre mas lo intentábamos mas el se metía .Se puso irrespetuoso con nosotros , su vocabulario se componía de jerga callejera y garabatos, su aspecto cada día empeoraba mas.
Mi madre a todo esto le descubrieron un cáncer al útero, la cuál se lo tuvieron que extirpar, así también siguió con un cáncer a la piel que es irremediable solucionar acá en chile, ya que solo hay cura en EE.UU. y por los medios no podemos hacer nada, con todo esto que le sucedía a mi madre, el no cambio ni tampoco le tomo el peso, no escuchaba razones y decía que todo era mentira, y que si a mi madre le llegaba a pasar algo, el se iría con ella. Con estas respuestas no podíamos contar para nada con el.
Estábamos cansadas de sus reiterados robos que no solo los hacia a nosotros sino a toda nuestra familia, no tenia compasión con nadie ni con nada, y para que contar con los robos que hacia en la calle, para el cada barbaridad que hacia y lograba salir de ahí airoso era como una medalla que se ganaba, igual que los soldados cuando estaban en guerra y lograban sobrevivir a ellas. Para nosotros se fue convirtiendo en una vergüenza y angustia que con el tiempo se iba siendo más grande e imposible de detener.
Para terminar les contare que todavía seguimos con el martirio mi madre ahora el detectaron un cáncer mamario y el no cambia, sigue igual y ahora peor porque se involucro con gente de palabras mayores y ahora ya no fuma droga sino que le dio por tomar pastillas la famosa Chicota, ya no sabemos que hacer con el para ayudarlo y lo mas lamentable que el no quiere recapacitar”.


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